La
historia tiene sentido ya que una serie de acontecimientos han seguido su
propio curso. Se podría decir que el destino ha hecho bien su trabajo. Pero... ¿Y
si los dinosaurios no se hubieran extinguido hace 65,5 millones de años? ¿Y si Cayo
Julio César no hubiera sido asesinado por su hijo Marco Junio Bruto, sino por
uno de sus esclavos? ¿Y si no se hubiera descubierto la electricidad? ¿Y si el
Jazz no hubiera servido para inspirar nuevos estilos musicales? ¿Y si no se
hubiesen creado distintos grupos sociales según la religión, el color y las
tradiciones? ¿Y si Adolf Hitler hubiera sido atropellado por un coche cuando tenía
8 años? ¿Y si hace setenta años los soldados aliados del desembarco de Normandía
hubieran huido, en vez de luchar por la libertad del mundo? ¿Y si Francisco
Franco no hubiera muerto y hubiera perdido su caballo blanco? ¿Y si Neil
Armstrong se hubiera quedado en la nave espacial y no hubiera pisado la luna? ¿Y si
Michael Jackson no hubiera querido ser blanco, sino morado? ¿Y si hubiera vacunas
para todo? ¿Y si las mujeres hubiéramos tenido voz y voto antes? ¿Y
si El Quijote de la Mancha fuera un
libro de perversiones? ¿Y si Mahatma Gandhi y
Nelson Mandela se hubieran rendido y hubieran creado un banda musical juntos? ¿Y si el
dinero no tuviera valor alguno? ¿Y si no hubiera noción del
tiempo? ¿Y si esta mañana no te hubieras levantado de
la cama? ¿Y si no hubieras nacido? Y si… ¿Y si el destino se hubiera
equivocado?
Sin
unos hechos los otros no hubieran sido posibles. Pero si dejamos volar
ligeramente la imaginación… Estaríamos viviendo una realidad en un mundo muy
distinto:
Ahora
mismo Francisco Franco, con 95 años, estaría con el cuerpo de un muchacho de 18,
gracias a las milagrosas vacunas. Montado en su gran dinosaurio blanco leyendo
su libro XXX preferido, El Quijote de la
Mancha. Mientras Mahatma Gandhi y Nelson Mandela, después
de haber renunciado a sus propósitos, intentarían tocar algo distinto al Jazz en un cutre local iluminado, únicamente, por
dos velas, por la manca de electricidad. Mientras cientos de pueblos se estuvieran
peleando por ser de la misma religión, color y tener las mismas tradiciones, ya
que nada los diferenciaría. A la vez que Neil Armstrong, arrepentido de no
poner un pie en la luna, seguiría las ordenes de sus diez jefas, para ganar
unos papeles sin valor alguno. Cuando Marco Junio Bruto, ganador de un Ferrari
por haber matado al esclavo asesino de su padre, distraído por el espantoso nuevo color de piel de Michael
Jackson atropellaría a un pequeño niño de 8 años llamado Adolf. Y mientras un
soldado huiría de una guerra que nunca hubiera existido, preguntándose si su destino era el correcto...
El
universo da demasiadas vueltas como para intentar entenderlo, ¿no?

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