lunes, 25 de mayo de 2015

Perdimos la oportunidad


Como dos desconocidos, nos miramos a los ojos y solo vemos vacio. Ya no hay sentimientos que nos unan, somos indiferentes el uno para el otro. Negamos que hubo algún momento en que fuimos felices. Cerramos puertas a las soluciones y seguimos adelante como si nada hubiera sucedido. 
El uno por el otro perdimos la cabeza e, incluso, los nervios. Únicamente, durante un breve periodo de tiempo. Al recapacitar, vimos que tanto orgullo nos haría daño y que la empatía se había perdido por el camino. Ninguno de nosotros hizo un paso al frente y admitió sus equivocaciones. Tal vez, porque esperábamos que el primer paso lo hiciera el otro. O, tal vez, porque la cobardía combinada con la tozudez nos lo impidió a ambos. Hecho que provocó que nuestra última respuesta fuera: ADIÓS.


No hay comentarios:

Publicar un comentario