
Como el resurgir de un muerto, consigo encontrar la luz después de ser
enterrado. Pierdo las uñas intentado salir de ese triste pozo en el que me habían
abandonado. Escarbo en la tierra, pierdo el aliento y la ansiedad aumenta. Tras
tantos años, por fin se abre esa brecha que lucía tan siniestra desde mi condena.
La madera se corta, se rompe y se divide en mil trozos que dan paso a mi huida. Una huida que nunca termina. Al resurgir de las tinieblas, la muerte no queda satisfecha. Ya que al recuperar la vida, esta siempre acecha. Por tanto, mis dudas se reducen en: ¿Revivir temiendo a la muerte o morir sin haber vivido apenas?
La madera se corta, se rompe y se divide en mil trozos que dan paso a mi huida. Una huida que nunca termina. Al resurgir de las tinieblas, la muerte no queda satisfecha. Ya que al recuperar la vida, esta siempre acecha. Por tanto, mis dudas se reducen en: ¿Revivir temiendo a la muerte o morir sin haber vivido apenas?
Una vez terminadas las metáforas, aludir que este blog sería el muerto, mis ideas la brecha entreabierta y la muerte el tiempo. Así pretendo emprender de nuevo este magnífico camino de relatos, párrafos y versos.
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